Partido igualado en La Rosaleda. Muy igualado. En la mayoría de los partidos del Málaga se suele acabar con esa sensación. Partidos igualados que lo que determina el resultado es la efectividad de los equipos. En este caso la afectividad estuvo de parte del equipo rival, del Athletic de Bilbao.

Durante todo el partido el Málaga tuvo muchísimas ocasiones. Por una parte, es algo de elogiar ya que recuperaba muy bien el balón ante la falta de capacidad del Athletic de conservar la pelota, lo cual le facilitaba mucho coordinar el juego para poder llegar al área rival con comodidad. Pero si lo vemos por la otra cara de la moneda, te das cuenta que el Málaga no tiene gol. Se falla muchísimo. Y ahí es donde el Athletic marcó la diferencia. El equipo de Javi Gracia llegaba, probaba desde todos los ángulos, pero ni por activa ni por pasiva el balón se coló en los tres palos. Tal vez que sea mala suerte o el buen trabajo de Iarizoz y la defensa vasca, pero el resultado es que el Málaga no tiene gol.

Una de las ocasiones más claras para el Málaga la tuvo Charles. El brasileño tuvo un cara a cara con el portero rival pero no sé si fue por falta de fuerzas o por un mal disparo, pero la lanzó al centro donde Iarizoz la despejó sin problema. Como está, hubo unas cuantas ocasiones mal aprovechadas, y como decía Camacho al final del partido: “Cuando fallas y perdonas tantas, ellos tienen una ocasión y te la meten”.

El gol del Athletic Club llegó en el minuto 52. En un saque de córner, Raúl Gracia la metía de cabeza. Es increíble que sin saltar y sin moverse el sitio, Raúl la metiera sin impedimento ni de los defensas ni del portero. Un despiste de Albentosa, le brindó el gol a los de Valverde. A diferencia del Málaga que tuvo mil ocasiones y no metió ninguna, el Athletic supo aprovechar la que tuvo.

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En los últimos minutos del partido el Málaga estaba perdido. El Athletic apretó y estuvo mucho más cerca el 0-2 que el empate. Lo mejor que le pudo pasar al Málaga es que el árbitro pitara el final del partido.

El árbitro ha sido el gran debate de este encuentro. La Rosaleda protestaba cada decisión de los árbitros, que es verdad que se ha equivocado en muchas ocasiones perjudicando al Málaga. Tras el partido y con notable enfado, Camacho decía: “Los árbitros piden respeto, pero ellos no lo tienen”.

Es de destacar el trabajo del equipo rival. Después de venir de perder ante el Sevilla por la Europa League, no se ha desanimado y está luchando para poder jugar en Europa la temporada que viene.

Del equipo local también hay muchos aspectos que destacar. A pesar de la falta de gol, se hace muy buen trabajo a la hora de recuperar la pelota y crear buenas jugadas de peligro, pero falta un punta que termine las jugadas en gol. También hay que destacar a Ochoa, que después de tanto tiempo sin jugar, sabe responder a las jugadas de peligro sin perder la concentración ni dejarse intimidar por el rival. Juanpi es otro jugador a destacar, que pelea todos los balones y corre mucho y más. Además, siempre está en las jugadas de peligro probando suerte. Sobre todo, hay que destacar la afición. Esa que está ahí apoyando pierda o gane y que esta semana cumplía 75 años.

Hoy los tres puntos se van a Bilbao, pero el equipo ya piensa en poder conseguir los tres puntos en el próximo encuentro contra el Rayo Vallecano.

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Jazmín Martínez

Periodista deportivo - Universidad de Málaga. Cada día te ofrezco noticias del Málaga CF y su actualidad.
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