Todos los focos estaban puestos en el partido que se disputaba en La Rosaleda. La expectación estaba más que servida. La Liga se podía decidir en Martiricos y el Madrid venía a por todas. Un error de Luis Hernández en el minuto dos le complicó las cosas al Málaga. A pesar de la derrota, el equipo de Míchel dio la cara, jugó bien y contó con numerosas ocasiones. Los blanquiazules han terminado la temporada de la mejor posible, algo impensable a principios de año.

El Madrid, que no necesita de regalos, se encontró con el error defensivo del Málaga nada más empezar el partido. Cristiano regateó a Kameni y adelantó al equipo de Zidane en un partido decisivo para ellos. A partir de ahí, Míchel adelantó líneas y hasta el final de la primera parte, el Málaga CF intentó el empate y contó con numerosas ocasiones para lograrlo.

Sandro, enchufado como siempre, lo intentó a los pocos minutos entrando por la banda izquierda. Su disparo lo atajó sin problemas el portero del Madrid, Keylor Navas. La réplica del Madrid llegó por medio de Benzema, que no consiguió superar a Kameni y su disparo lo desvió a córner.

La más clara llegó en el minuto 33, cuando, tras un error garrafal de Mikel Villanueva, Cristiano tuvo la oportunidad de meter el segundo, pero una vez más Kameni estuvo providencial y atajó el balón.

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Antes de llegar al descanso, el Málaga CF contó con dos ocasiones clarísimas. La primera de Sandro, cuyo disparo tocó en algún jugador y salió muy cerca de la portería de Keylor Navas. La siguiente, de Keko, en el minuto 40 de cabeza, tras un gran centro de Ricca, que se fue desviado por muy poco.

Nada más comenzar la segunda parte, Recio quiso poner a prueba a Keylor Navas, con un disparo que bloqueó sin problemas el portero madridista. Pero el Madrid tenía claro su objetivo y en el minuto 55, Benzema marcó el segundo. Los jugadores del Málaga pedían fuera de juego, pero el gol subió al marcador, aunque Benzema podría estar un poco adelantado.

El resto del partido fue más de lo mismo, el Málaga seguía a lo suyo, teniendo oportunidades para marcar y el Madrid cuando llegaba al área lo hacía con mucho peligro. Llegó el momento de los homenajes y despedidas. El primero fue Isco, que salió ovacionado de la que hasta hace poco era su casa. Lo mismo ocurrió con Sandro, que al parecer su futuro está lejos de La Rosaleda.

Míchel decidió que era el turno de Duda. El portugués jugó por última vez con la blanquiazul puesta, después de 13 años. Lo mismo hizo con Charles, que parece que no continuará como malaguista en la próxima campaña. Al final, victoria del Madrid y título para los blancos. Mientras tanto, el Málaga acaba la temporada con muy buen sabor de boca, tras un final espectacular. Después de ver lo que es capaz de hacer este equipo solo falta que se planifique bien la plantilla de cara al año que viene y así poder aspirar a lo máximo posible.

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